Baréin se prepara para celebrar el quinto aniversario de la revolución 14 de febrero

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IRIB- Cuando faltan 17 días para el quinto aniversario de la revolución del 14 de febrero en Baréin el movimiento opositor “Coalición 14 de Febrero” llamó a todo el pueblo de este país a participar en las manifestaciones “Viernes, Febrero de Voluntad”, el 29 de enero esto sucede mientras el principal partido opositor de Baréin, Al-Wefaq y el centro de los derechos humanos de Baréin pidieron la seria atención de las instituciones internacionales a la violación de los DDHH por parte del régimen Al Jalifa.

La Coalición 14 de Febrero a través de un comunicado subrayó la participación masiva de bareiníes en las manifestaciones a celebrarse el viernes 29 de enero y declaró que esta manifestación se celebra en el marco de la disposición del pueblo para revitalizar el quinto aniversario de la revolución del 14 de febrero de 2011.

El principal partido opositor de Baréin, Al-Wefaq emitió un comunicado y anunció que este país inició el año 2016 mientras el régimen Al Jalifa mantiene en su agenda una costosa opción de seguridad en vez de una solución política.

El partido opositor de Baréin, Al-Wefaq solicitó nuevamente la liberación de todos los presos políticos, el inicio de la nueva etapa de las pláticas y la verdadera participación del pueblo para administrar los asuntos de su estado y pidió a las autoridades de Al Jalifa que den respuesta positiva a la demandas internacionales al respecto.

En el umbral de la revolución del 14 de febrero el centro de los DDHH de Baréin emitió un comunicado e instó a la ONU y a los países del mundo a presionar al régimen de Baréin para que libere a los niños encarcelados.

El centro de los de los DDHH de Baréin pidió el levantamiento de todos los cargos y órdenes emitidos contra los niños encarcelados, la implementación de los acuerdos relacionados con los derechos de los niños y realizar investigaciones sobre su tortura. El comunicado del centro de los DDHH señala que 237 niños menores de 18 años de edad han sido detenidos en el 2015 en Baréin.

Al mismo tiempo, los habitantes de la región de Almaqsh Baréin asistieron el martes 26 de enero en una manifestación para pedir la liberación de los niños detenidos por el régimen de Al Jalifa para que los niños revolucionarios expresen sus sinceros sentimientos ante la revolución de dignidad en Baréin.

Abdullah Alshmlavy “miembro del grupo de los defensores del sheij Ali Salman, secretario general de Al- Wefaq, principal partido opositor de Baréin anunció que la prisión central de Barein, se había establecido el martes que los abogados visiten el sheij Ali Salman pero los funcionarios de dicha prisión sin previo aviso postergaron este encuentro.

El 23 de enero el ministerio del interior de Baréin remitió el caso de sheij Ali Salman a la fiscalía general bajo la acusación de escribir en “Twitter textos contrarios a los intereses del gobierno”.

Esto sucede mientras el principal partido opositor de Baréin, Al-Wefaq declaró nulo una segunda remisión del expediente del sheij Ali Salman a la fiscalía general y anunció que esta medida del régimen de Al Jalifa se contradice con las constitución de Baréin y con la carta de las organizaciones de los derechos humanos.

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Remisión del caso de sheij Ali Salman a la Fiscalía General de Baréin

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El caso del encarcelado sheij Ali Salman, secretario general de Al-Wefaq, principal partido opositor de Baréin , fue remitido nuevamente a la Fiscalía General.

Recientemente, Sheikh Ali Salman en su página de Twitter escribió: el Gobierno débil y sacudido de Baréin, para mantenerse en el poder, en lugar de conceder la libertad y cubrir las demandas de la gente, adopta el camino de la represión.

Según el secretario general de Al-Wefaq, oponerse a las reformas pro-democracia y políticas y el encarcelamiento de las libertadores bareiníes, hace difícil y empeora la situación económica y se deteriora el bienestar de los ciudadanos de Baréin.

Sheij Ali Salman fue detenido el pasado 28 de diciembre de 2014 por las fuerzas de Al Jalifa, familia que rige Baréin, acusándolo de “incitar al derrocamiento” del régimen de Al Jalifa; alegaciones rechazadas por Al-Wefaq y la defensa del líder opositor.

En esta misma línea los manifestantes saliendo a la calle, denuncian el encarcelamiento del Sheij Ali Salman, así como la liberación inmediata de los presos políticos.

Los participantes en estos eventos corearon consignas donde rechazan la reciente decisión del Gobierno en aumentar los impuestos y dijeron que el Gobierno va a imponer una carga financiera para los ciudadanos a fin de encubrir sus propios fracasos económicos.

Sin embargo, la organización europea – bareiní de los derechos humanos tildó de violación de derechos de los prisioneros, las prohibiciones impuestas por el régimen de Al Khalifa contra Salman. Esta entidad pro derechos humanos bareiní, hace referencia a la prohibición de todas las llamadas telefónicas y visitas al encarcelado sheij Ali Salman y expresó su preocupación al respecto.

La medida de mantener incomunicado al sheij Ali Salman, se realiza en el marco de rigor y de política de represalia por las autoridades de Baréin contra activistas y disidentes.

No proporcionar normas sanitarias aplicables a los presos y la prohibición de visitas con sus familias, se califica como la negación de los derechos fundamentales de los presos.

Las fuerzas del régimen de Al Khalifa arrestaron hace un año al sheij Salman y está previsto que el próximo mes de marzo de 2016, el Tribunal de Apelación revise y maneje su caso después de que haya sido suspendido varias veces .

Las políticas inhumanas y agresivas del régimen de Baréin contra el pueblo de este país, desde 2011 ha conllevado a protestas de la comunidad internacional.

Violación a los derechos humanos en Baréin

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IRIB – Según el Centro de Derechos Humanos de Baréin, pese a las críticas de la comunidad internacional, el régimen de los Al Jalifa sigue deteniendo y encarcelando a los niños.

El número de menores detenidos en el país se ha elevado a 270 en los últimos cinco años. El citado Centro ha pedido al régimen que deje de detener a los niños. Las medidas punitivas y violadoras de los derechos humanos del gobierno contra los menores, incluyen la prohibición a los estudios y al tratamiento médico, así como, la privación de la familia. Asimismo, el Tribunal Supremo Penal de Manama, condenó hace poco a 130 años de cárcel a un adolescente, llamado Ahmed al-Arab, acusado de protestar contra la familia monárquica de Al Jalifa. A su vez, el tribunal criminal de Baréin sentenció a 10 años de prisión a 23 ciudadanos de ese país, acusados de haber participado en las manifestaciones anti-régimen. Igualmente, tres manifestantes han sido condenados a cadena perpetua. Ahmed al-Hamadi, abogado público y jefe de la fiscalía de Baréin, afirmó que estos veredictos se han emitido basándose en las declaraciones de los oficiales de la policía y las confesiones de los detenidos. Los informes de las organizaciones internacionales pro-derechos humanos confirman que la judicatura bareiní sigue las instrucciones del régimen. Según estos reportes, el centro de investigación criminal de Baréin tortura a los detenidos hasta que confiesen y luego, en base a las mismas, los condena. Organizaciones jurídicas locales e internacionales han pedido reiteradas veces a los Al Jalifa acabar con las detenciones y veredictos políticos contra los ciudadanos bareiníes. Simultáneamente con las demandas de la comunidad internacional al régimen monárquico para que respete los derechos humanos en el país, la Sociedad Nacional Islámica Al-Wefaq de Baréin insistió, también, en el recorte de los gastos militares del país. De acuerdo con, Abdul-Yalil Jalil, miembro de dicho grupo, lo que gasta el Gobierno en el sector militar es alto y debe reducirse. Desde 2009, la Sociedad Al-Wefaq viene pidiendo que se reduzcan los costos militares del régimen de los Al Jalifa. En una conferencia sobre la crisis económica de Baréin, celebrada en la sede del grupo mencionado en Manama, la capital, Jalil dijo que en vez de militarismo, el Gobierno debe priorizar atender los sectores de salud, tratamiento médico y educación. Pero el Ejecutivo ha anulado las subvenciones al combustible, la electricidad y el agua presionando a la gente. En un informe que publicó en junio de 2014, el Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo hincapié en reformas políticas y el recorte de los gastos militares en el pequeño país insular. El ex secretario de la Sociedad Democrática Nacionalista de Baréin, Hassan al-Aali, declaró recientemente que el régimen ha destinado 880 millones de dólares, es decir un 45% del presupuesto del Estado, a los Ministerios de Defensa y del Interior y al aparato de seguridad nacional. Baréin es escenario del levantamiento popular desde 2011.

Manifestaciones en Baréin en solidaridad con los presos políticos

IRIB – En los últimos días, han continuado las manifestaciones pacíficas de los bareiníes en protesta por las acciones represivas del régimen de Al Jalifa, lo que demuestra que éste es incapaz para frenar la revuelta popular.

En estas movilizaciones, que tuvieron lugar en distintas regiones del país, los ciudadanos instaron a la excarcelación de los líderes de los grupos políticos revolucionarios, incluido el secretario general de la Asociación Islámica Al-Wefaq, el jeque Ali Salman.

Desde el 14 de febrero de 2011, Baréin es escenario de un levantamiento popular contra el régimen de Al Jalifa, en el que los ciudadanos reclaman la libertad política, la justicia, la eliminación de la discriminación y la subida al poder de un gobierno democrático.

La persistencia de protestas antigubernamentales indica que aún continúa la revuelta de los bareiníes contra un régimen que les niega derechos como la libertad de expresión, congregaciones pacíficas y formación de partidos.

Si bien el alzamiento popular estalló hace cuatro años y medio, las luchas clandestinas se remontan a hace mucho tiempo.

El régimen de Al Jalifa, que representa a una pequeña parte de la sociedad, hace varias décadas estableció un sistema despótico y sectario imponiendo una abierta injusticia contra la mayoría chiita del país, en la que ha cometido todo tipo de actos violentos para reprimir al pueblo, tales como el encarcelamiento de los activistas políticos y la destrucción de los sitios islámicos.

El gobierno no sólo ha pisoteado la libertad política de los ciudadanos, sino que también les niega otro derecho básico, que es la libertad de actividades religiosas.

La política gubernamental se basa en insultar cada vez más a las creencias de la gente, particularmente de los chiitas, que son mayoría en el país. El régimen de Manama piensa equivocadamente que puede disuadir al pueblo de que continúe con su levantamiento al demoler las mezquitas y al profanar sus santidades.

El hecho de que los bareiníes prosiguen con su revuelta, indica que sus luchas han tomado aspectos más amplios en lo que va de año. Ellos, al ignorar las instrucciones del Ministerio del Interior sobre la prohibición de movilizaciones, siguen manifestándose en diferentes zonas del país, incluida Manama, la capital.

La nueva ronda del alzamiento popular apunta a que los bahreiníes, pese a la represión del régimen de Al Jalifa y de los gobiernos que le apoyan, mantienen la iniciativa y están decididos a continuar con su movimiento hasta crear cambios básicos en su país.

Distintas cifras sobre los presos políticos estiman que son unos 10 mil, lo que pone de manifiesto que el de Baréin, en proporción a la población del país, es uno de los regímenes con mayor número de presos políticos en el mundo.

Se están realizando las más graves amenazas y actos represivos del régimen de Al Jalifa contra su pueblo, y la detención y el juicio a activistas bareiníes han adquirido dimensiones cada vez más amplias y preocupantes.

¿Por qué EEUU continúa con su apoyo al régimen de Al Jalifa?

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A pesar de que el régimen de Al Jalifa sigue violando los derechos humanos sin atender las advertencias de las organizaciones internacionales y no atiende las peticiones legítimas y democráticas del pueblo bareiní, el Gobierno estadounidense aun apoya a este régimen.

El general Joseph F. Dunford, jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército de Estados Unidos, a la cabeza de una delegación visitó el 8 de diciembre Manama, capital bareini, donde dialogó con el rey de este país Hamad bin Isa Al Jalifa sobre la cooperación y la colaboración militar entre dos Estados.

Baréin goza de una importancia política y geopolítica para EEUU.

Desde el aspecto geopolítico, Baréin acoge desde la década 1970 la quinta flota naval de EEUU la cual se considera la mayor flota de EEUU en el extranjero.

Con esta flota, EEUU vigila la circulación del petróleo en el Occidente y al mismo tiempo, se acerca a las fronteras de la República Islámica como su principal opositor en el oeste de Asia.

Además, la pequeña isla del Golfo Pérsico está conectada con Arabia Saudí, principal aliado de EEUU, a través de un puente de 25 kilómetros.

Washington, está al tanto de que cualquier cambio en la estructura política de Baréin causará cambios en el sistema político de Arabia Saudí.

Desde el punto político, Baréin figura entre los países que se encara al frente de la Resistencia y está al lado del eje de la reconciliación; entonces, no solo no es una amenaza para el régimen israelí, sino también, mantiene una secreta cooperación política y de seguridad con este régimen.

Por otro lado, teniendo en cuenta que los chiíes forman la mayor parte de la población bareiní, Washington está preocupado que por cualquier cambio político en este país, los chiíes lleguen al poder en Baréin y que se intensifique el eje de la resistencia y debilite la seguridad del régimen israelí.

Con todo, EEUU desatiende la violencia estructural en el sistema de Al-Jalifa y continua con su apoyo a este régimen. El apoyo es de tal nivel que el despliegue militar de Arabia Saudí contra Baréin en marzo de 2011 se realizó con la luz verde de EEUU.

Solo dos días antes del ataque de Riad a Baréin, el entonces secretario de Defensa en EE.UU., Robert Gates, viajó a Manama y se encontró con Hamad bin Isa Al Jalifa.

De hecho, solo dos días después de que Gates abandonó el palacio real de Baréin, Arabia Saudí entró en el territorio bareiní a través del puente de 25 kilómetros.

Durante los últimos cinco años, activistas políticos y opositores al régimen de Al jalifa creían que una de las principales causas de la continuación de la violación de los DDHH por el gobierno bareiní es el apoyo de EEUU a este régimen.

Violencia estructural en Baréin

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IRIB-La detención de más 9 mil personas bajo la acusación de actividades políticas en los últimos cinco años en Baréin, demuestra que, este país sufre de una dura violencia estructural.

Según escribió el presidente de la asociación de los derechos humanos de Baréin, Yusef Rabi, en su cuenta en las redes sociales, desde el inicio de las protestas populares en Baréin desde el 14 de febrero de 2011 hasta la fecha, más de 9 mil personas han sido detenidas por sus actividades políticas. El sistema del gobierno de Baréin es una monarquía constitucional y al parecer, los tres poderes, están separados pero, la realidad es otra el rey es quien dirige el país. De hecho, lo que importa más que cualquier otra cosa es la permanencia del rey en el poder. Por eso, cualquier oposición al rey se considera un crimen y la persona que cometa ese crimen debe pasar un largo plazo en las cárceles de Al Jalifa. Además de los días amargos que les espera a los ciudadanos bareiníes, la detención de la gente debido a su oposición o por criticar al Gobierno, son considerados un crimen según todas las convenciones de los derechos humanos. La libertad de expresión es una de las principales bases de los derechos humanos y todos los Gobiernos deben acatarlo, ningún Estado puede detener a sus ciudadanos por su oposición pacífica. La detención de los ciudadanos por haber expresado su oposición o crítica significa quitarles el derecho de vivir, violando uno de los inalienables derechos de los ciudadanos. El Gobierno que prohíbe la crítica y no permite a los ciudadanos expresar libremente su opinión, es un Gobierno que sufre de la violencia estructural. La detención de más de 9 mil personas en una población de casi un millón doscientas habitantes significa que durante estos años, de cada 133 personas en Baréin, una ha experimentado la detención, una cifra muy considerable. Esta cifra y su comparación con la población de Baréin revelan la violencia estructural que domina a este país. Durante los últimos cinco años, los ciudadanos bareiníes siempre han celebrado protestas pacíficas y la principal petición es acceder a la libertad y la democracia y tomar parte en la determinación de su destino. El tema importante es que la presencia de las fuerzas saudíes para enfrentar las protestas populares y su represión, revela que la violencia estructural se encuentra en su nivel más alto en Baréin y esta situación significa una brecha entre el Gobierno y el pueblo.

Baréin rompe lazos con Irán

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El Gobierno de Baréin acusó el jueves al Gobierno iraní de intervenir en sus asuntos internos, y retiró a su embajador en Irán, Rashid Saad al-Dosari, rompiendo lazos con el país persa.

El Ministerio bareiní de Asuntos Exteriores, en un comunicado, declaró persona “non grata” al encargado de negocios de Irán en Manama y le dio un plazo de 72 horas para que abandone el país, bajo el alegato de injerencia del país persa en los asuntos internos de Baréin.

La decisión de Manama tiene lugar mientras Teherán en varias ocasiones ha declarado que sería mejor que el régimen de Al Jalifa, en vez de recurrir a falsas acusaciones contra otros y aplicar mano dura contra los opositores al Gobierno, abra un diálogo político con su propio pueblo y resuelva a través de esta vía su crisis interna.

La Cancillería iraní, recomendó el 13 de septiembre, al régimen de Baréin que se enfoque en zanjar su propia crisis en vez de eludir sus responsabilidades y lanzar acusaciones infundadas contra otros países.

Mientras Baréin continua sus alegaciones contra el país persa, miles de fuerzas extranjeras, especialmente de Arabia Saudí han sido desplegadas en el país más pequeño del Golfo Pérsico, con el fin de ayudar al Gobierno de Manama a reprimir las protestas populares contra Al Jalifa.

La Cancillería bareiní acusó asimismo a Teherán de formar y armar a grupos opositores al régimen de Al Jalifa, una acusación rechazada por parte de Irán.

Desde febrero de 2011, los bareiníes protagonizan manifestaciones casi diarias contra la monarquía de Al Jalifa, para reclamar, entre otros, el fin del monopolio de poder y la injerencia extranjera, así como la instauración de un sistema constitucional y un poder judicial independiente.

Cabe destacar que la República Islámica de Irán, desde el inicio de las protestas populares, ha exigido oficialmente al Gobierno de Al Jalifa a prestar atención a las demandas del pueblo bareiní.

Pero, Manama no sólo no ha respondido a las demandas populares, sino mediante el uso de la violencia, ha asesinado a más de 200 bareiníes y ha lesionado a otros cientos.

Varios informes publicados por las organizaciones internacionales de los derechos humanos, indican que más de tres mil presos políticos, la mayoría de ellos torturados, se encuentran en las cárceles de Baréin.

En marzo de 2011, el régimen de este país árabe aprobó la Ley de Seguridad Nacional, medida legal que autorizó la entrada de tropas saudíes y emiratíes a Baréin para ayudar a las fuerzas de seguridad a reprimir las manifestaciones.

En tales circunstancias, las fuerzas bareiníes con la ayuda de las fuerzas saudíes, emiratíes, y de otros países árabes, desplegados en Baréin, reprimen las protestas populares.

El uso indebido de armas prohibidas y gas lacrimógeno por los militares de Al Jalifa para reprimir a los manifestantes ha dejado hasta ahora decenas de víctimas mortales.