Irán hacia undécima elecciones presidenciales VII(Una mirada al papel de los índices de la política exterior en las elecciones)

El ambiente electoral en Irán, en los últimos días, está tomando forma rápidamente. Uno de los importantes asuntos que ha atendido la sociedad son las estrategias políticas de la variedad de potenciales candidatos pertenecientes al diverso espectro político que gradualmente entran en este escenario. Aunque las actividades de campaña de la undécima ronda de presidenciales en Irán todavía no comienzan oficialmente, poco a poco se está ingresando a una etapa en la que algunos analistas de los círculos mediáticos más allá de hacer predicciones sobre los probables candidatos y se dedican a imaginar los escenarios de la competencia de los candidatos en la dirección política y económica del país.

En este contexto, algunos medios de comunicación también han lanzado sus observaciones sobre el papel en las cuestiones de política exterior de los posibles candidatos de diferentes corrientes como los partidarios cercanos al gobierno y los grupos que abogan por reformas.

Este grupo de medios de comunicación, cada uno con sus ideas y objetivos mediáticos propios, mencionado rostros conocidos de la política como el ministro de Relaciones Exteriores, Ali Akbar Salehi, el presidente del Consejo para el Descernimiento del Sistema de la Rep II, Akbar Hashemi Rafsanyani, y otras personalidades activas en el mundo político, como como Natiq Nuri, Saeed Yalili, PourMohamadi, Hadad Adel, Lariyani, Velayati, Motaki, Ghalibaf, o Mohsen Rezaei, enfatizan la necesidad de la presencia de una persona experta y con experiencia que conozca la situación actual, especialmente pueda dominar la escena económica y política. Una persona que no solo debe tener buenas intenciones, sino que pueda poner en práctica sus ideas y evitar turbulencias innecesarias.

Por lo tanto, las elecciones son ya un tema candente en el que, ahora, se ha enfocado en los supuestos sobre los probables candidatos.

Es evidente que, considerando la importancia del papel del jefe de Ejecutivo, las expectativas son relativamente grandes en las elecciones presidenciales. Por lo tanto, los candidatos que entran en el escenario de la competencia electoral, por lo general, llegan con un programa en la mano, lo que facilita a escoger la mejor opción. Durante la campaña, los programas de los candidatos, serán -sin duda- uno de los mecanismos para analizar la situación actual y la propuesta de sendas soluciones políticas y económicas.

Teniendo en cuenta que la Constitución de Irán otorga amplios poderes, una gran responsabilidad y deberes al presidente del país, ¿qué programas de los candidatos para sus cuatro años de gobierno es la mejor opción a elegir? Y si el criterio de una elección son los programas políticos del presidente, ¿se debe mirar solo los planes económicos y estrategias de los candidatos para resolver los problemas que afectan a los individuos de la sociedad?

La verdad no se puede elegir a los mejores candidatos en todas las relaciones con el individuo, a menos que él y sus programas tengan en cuenta todos los aspectos. Las propuestas deben ser cuestiones globales y tener como prioridad la población y el sistema republicano de gobierno islámico.

Los candidatos en todas las elecciones se centran principalmente en las cuestiones que atraen la atención especial de las fuerzas de élite de la sociedad, Sin embargo, estas cuestiones son complementarias de alguna manera ya que incluye los problemas económicos y políticos.Visto desde este ángulo, la presentación simultánea de planes y objetivos muestra el nivel de conocimiento acerca de estos puntos de los candidatos y desempeña un papel importante en la formación de las etapas para conocer a los candidatos y elegir entre las opciones planteadas.

Este conocimiento del candidato es también muy importante desde el punto de vista de los círculos de política exterior.

El conocer las opiniones de los candidatos en la dimensión interior también se considera muy importante desde la ventana de los círculos políticos exteriores.

Incluso paralelo a cada opinión, plan o planteamiento de puntos de vista sobre los temas como las políticas en el área de las relaciones internacionales y en la relación con los países de la región hay que esperar las evaluaciones de los medios de comunicación extranjero y los círculos que son sensibles sobre cualquier cambio o estrategia política de Irán.

Esta sensibilidad naturalmente es muy extensa. El debate electoral entre los candidatos a veces puede convertirse en crítica y la experiencia ha demostrado que, en la última campaña electoral, el debate entre los candidatos sobre diferentes puntos de vista puede desbordar las competencias de su estado convencional y dirigirse a escenarios de conflicto o pelea o el abuso de los extranjeros sobre la atmosfera abierta interior. Es evidente que tales condiciones siempre han sido convenientes para las corrientes propagandísticas extranjeras, ya que esto les ayuda a poner de relieve las diferencias, además de utilizarlas para profundizar y enturbiar la atmosfera electoral. Si las opiniones y los puntos de vista están politizados y van más allá del ámbito de los principios y aspiraciones del sistema de la República Islámica, el debate factual y el intercambio político entre los candidatos se convertirá en una pelea entre ellos, lo que no permitiría hacer la mejor selección de los mejores candidatos. Por tanto, la capacidad de criticar objetivamente y la voluntad de escuchar la crítica deberían complementarse. Si un candidato posee estas dos características, también es una señal de que tiene el nivel requerido de resistencia para asumir la gran responsabilidad de la Oficina Presidencial. Al respecto, el Líder Supremo de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en sus recomendaciones a los candidatos, ha considerado a esta habilidad una condición importante para la idoneidad del candidato.

El ayatolá Jamenei, en un fragmento de sus declaraciones sobre undécima elecciones presidenciales, enfatiza que durante el tiempo que queda hasta las elecciones, todos los líderes deben tratar de asegurar el mantenimiento de la paz y la seguridad y evitar turbulencia en el clima político del país. Al agradecer la inteligencia del pueblo ante los esfuerzos de los opositores para crear conflictos y disturbios, el Líder Supremo, señaló que los responsables, políticos, portavoces y las personas en puestos de responsabilidad de los diferentes escenarios tienen que cuidar que con una palabra o acción irreflexivao en desacuerdo, pueden causar disturbios en la atmosfera política. Sin duda, lo que es un requisito imprescindible para el éxito de las elecciones es la transparencia en los criterios que se citen en las elecciones presidenciales bajo la forma de planes de desarrollo económico nacional, así como para el avance exitoso de los objetivos de política exterior. Aunque estos dos ámbitos son separados, las responsabilidades del presidente hacen que actúen en conjunto y además con los otros sectores. Así que el presidente debe probar que posee visión y sabiduría no sólo en los asuntos internos, sino también en la política exterior, por supuesto, junto con un poderoso Consejo de Ministros y el equipo personal necesario. La puesta en práctica de los programas presentados por el Presidente, deben confiarse apersonas con experiencia,habilidades y conocimientos necesarios acerca de las responsabilidades que asuman. El presidente y el Gabinete deben trabajar juntos para hacer realidad los planes prometidos mediante el uso de las capacidades del país. Obviamente, los programas no pueden estar fuera del marco de Constitución y de estos tres principios. sabiduría, dignidad y grandeza.

Por supuesto, estos tres principios, de hecho, han sido seguidos durante los últimos 34 y han contribuido de forma paralela a la presencia inteligente del pueblo de Irán en la escena de elecciones lo que ha favorecido a consolidar la estabilidad política y a profundizar el sistema democrático religioso del sistema de la Rep II. La grandeza del sistema político del país, sin duda, tiene una relación estrecha con una firme e influyente política exterior a nivel regional e internacional, no en vano, la elección de los representantes diplomáticos, así como la de los ministros está a cargo del presidente y además deben obtener el visto bueno del Parlamento; son protectores de la Constitución en la forma de los objetivos de la política exterior del sistema de la Rep II. El éxito en este nivel será un signo de la fortaleza del sistema político en cuanto a la defensa de sus ideales y los derechos de Irán, en la escena internacional, así como el avance del sistema de la Rep II en los círculos internacionales.

Sin embargo las potencias extranjeras en estas elecciones, como en las anteriores, tienen como objetivo fomentar dudas para disuadir la participación ciudadana en esta ronda comicial, pero los iraníes -al igual que siempre- estarán presentes en las competencias electorales con todos sus altibajos para convertir este escenario en una oportunidad de florecimiento y desarrollo en los escenarios económico y político y no permitirán a los enemigos desviar la atmosfera electoral hacia sus nefastos objetivos.

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